Vuelta al blog - Test(s) (Act. 11)


A veces toca priorizar las cosas, y la semana pasada decidí dejar el blog un poco olvidado porque no daba abasto entre trabajos y obligaciones.

La verdad es que me arrepiento un poco. Es difícil recuperar el hábito de escribir, aunque sólo llevara una semana. Además, hay ciertas reflexiones que fluyen mejor con el tema en caliente.

Por otro lado me ha venido bien la pausa. Noto como ese tope con el que siempre me encuentro al escribir, el miedo a desnudar mis pensamientos a extraños, ese murito de la timidez se va derrumbando poco a poco. Que no significa que esta entrada no me este costando, pero al menos ya no me bloqueo intentando usar un discurso neutro y frío. Vamos, el academiese estéril con el que nos tienen machacados.

Y oye, que también es por consideración a los compañeros. Si alguno quiere echarle un vistazo a mi blog, que no acabe hasta la punta del na de las narices.

Teniendo esto en cuenta, parece que debería justificar un poco el motivo de la entrada en lo que concierne a la parte académica, así que voy hablar un poco de la práctica que hemos hecho hoy (lo que ha pedido Xoan ya se hará en su momento).

Esta actividad me ha venido como anillo al dedo. Primero, el tema del dibujo, que me encanta pero hace mucho que no practico. Segundo, que ha sido un ejercicio de introspección. Ay, ¡que bonito es el ombligo-centrismo!


No creo mucho en el rigor científico de este tipo de tests. En general, ya sea tarot o espiritismo, soy una persona escéptica. 

¿Con que cara explico yo lo convencidísima que he salido de la veracidad absoluta de los resultados? como un feligrés agarrado a su biblia favorita, he visto la luz. 

Bueno, la verdad es que no ha sido para tanto, y sólo me ha durado un ratín, pero la hipérbole gusta. Es que es curioso la facilidad con que nos autoconvencemos (hablo en plural, espero no ser la única a la que le haya pasado).

Vamos a ver, yo primero me he puesto a dibujar. Para que fuera un poco interesante, le he puesto algún detalle. Como lo visual no deja de ser un lenguaje, estos detalles no han sido completamente aleatorios: una linea por aquí, un punto por allá, todo forma un significante que por ser tú entiendes de una forma y que esperas que coincida con la manera que lo ve el otro.

Luego toca expresar en una palabra el todo del dibujo. Resulta que he dibujado a mi perro, exagerando los ojitos que me pone cuando quiere que le de algo rico. ¿Cómo lo resumo? pongo "pidiendo", que es a lo que asocio la imagen. Si no se me ocurre nada, escribo algo semi críptico, y si sí, pues también.

Y por último alguien al azar te lee los resultados (¡un saludo Covadonga!). Ah, ¿pero que cada dibujo representa una de tus dimensiones íntimas? Acabas teniendo en cuenta la opinión de tu examinador y quieras que no, analizas tu idea inicial ajustándola y tergiversándola para que encaje con lo que te han dicho que representa. Toma ya, pedazo de lasaña de significados añadidos, por si te parecía poco. Ahora en vez de ver a tu perrito te planteas si lo mismo dependes demasiado de tu pareja. Conclusión: no.

¿Qué valor ha tenido este ejercicio para mi formación? Al reflexionar sobre ellas he cristalizado las conclusiones en prisma. Una de sus caras, de acuerdo al temario de la unidad de la asignatura, es un ejemplo práctico para usar en actividades de orientación del alumno. Otra el mérito que tiene como actividad motivadora y fomentadora del compañerismo. Por último es el propio efecto que ha tenido sobre mí el coaching, la parrafada que os he escrito.

Todo esto quiero destilarlo en una idea, enfocándolo a mi terreno, las lenguas y su último fin, la expresión del individuo. ¿No son preciosos los lenguajes, los malentendidos, la plasticidad con la que damos significados a las cosas?¿por qué no enseñamos a interpretar la palabra y el dibujo en el aula? 

Vayamos más allá de obligar a leer libros que no quieren ni entender, y de memorizar corrientes y autores. Dejemos de empezar la formación lingüística regurgitando interpretaciones masticadas por académicos polvorientos. Primero que entren en conflicto con las opiniones del chaval de al lado para que se reexaminen. Y poco a poco, empujar al estudiante, armado hasta los dientes de herramientas para la crítica y el discurso, a que se enfrente a la cornucopia de ideas que le espera fuera de la escuela. 

Comentarios

  1. ¡Hola Pini! Como te dije el otro día cuando leí esta entrada, quería comentártela unbedingt!
    Y qué bien escribes, da gusto leerte. El último párrafo es belleza pura. Para que luego digas que no sabes español... Jeje
    Me parece muy interesante el análisis que haces sobre este tipo de tests, yo la verdad es que no tengo ni idea de psicología, y tú entre tu curtida familia y tu incesante curiosidad, pues unas cuantas cosas ya sabes. Personalmente creo que algo de sentido tienen, ya que hemos visto ciertos patrones que se repiten en los resultados de los distintos sujetos, y considero poco probable que sea una mera casualidad. Sin embargo, estoy de acuerdo contigo en que más que por la veracidad, está ahí el haberlo realizado por ser una actividad de orientación, motivadora y que fomenta el compañerismo (muy chulo el dibujo de Thorete, qué majo).
    ¿Hay algún test de este tipo, cuyos resultados te parezcan más verosímiles?
    Ánimo con tu blog, que no te dé pudor, hazlo personal y que te guste, yo te seguiré leyendo muy gernemente ;)
    ¡Un saludo!

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    Respuestas
    1. Buenas Andrés,

      ¡Gracias por tus piropos tan efusivos! ¡¡¡Me pongo roja eh!!!

      Me gustaría responder a un par de cosas:

      Primero y más importante: Desde luego que no soy una experta en psicología. Me gusta leer sobre el tema, pero tomate mis opiniones con unas cuantas reservas, jajaja.

      Segundo: el motivo por el que no creo en el test es que me parece es muy del tipo psicología pop. ¿Por qué se repiten resultados? Creo que es porque, como comentaba, el dibujo no deja de ser un lenguaje, y por lo tanto no deja de ser un mecanismo aprendido. Mucha gente ha dibujado una casa en el cuadro de la línea tumbada, y creo que es porque, cuando eramos pequeñitos, se nos enseñaba a dibujar casas empezando por el ángulo del tejado.
      Dicho de otro modo, el símbolo de cada casilla sugestiona un dibujo. El autor del test lo tuvo en cuenta para asignar un término a cada cuadro. Me parece que esto es un poco de trampa, porque desde un principio el test te encamina a que dibujes algo que sea fácil de relacionar con el término al que se asocia.

      Esta manipulación funciona en nuestro contexto, pero pienso que en una cultura diferente los resultados replicados serían muy diferentes. Y ya no quiero ni hablar del orden de las casillas. Por ejemplo, en el test, la de arriba a la izquierda representa el "yo", supuestamente en lo primero que pensamos. Para una persona japonesa o árabe, para quien la lectura va de derecha a izquierda, la primera casilla sería la de la derecha.

      Con esto no quiero decir que el test sea 100% falso, pero ya me da pie a decir que no es ni riguroso ni universal.

      Mi verdadera crítica es que pienso que nos convencemos de los resultados por eso de que tendemos a dotar de significado a las cosas de manera automática y, como vimos con Carlos, a crear saltos lógicos relacionando estímulos entre sí de manera más o menos aleatoria.
      Cuando menciono el tarot o los horóscopos lo hago porque funcionan de la misma manera. Si encima hacemos relaciones a términos tan subjetivos y poco definidos como son "amor", "los otros" y demás, podemos hacer afirmaciones muy generales amplias y tener la posibilidad de dar en el clavo. Por ponerte una analogía: es como pescar en un barril a cañonazos.

      Tercero (¡¡¡por fin acabo!!!!): No conozco ningún otro test del estilo que me parezca super fiable. Pero es que al final, da un poquito igual que lo que te digan sea verdad de manera objetiva. Lo que consigues con esta actividad es reflexionar, pasar un buen rato y abrir el diálogo con los compañeros, y con eso me parece que basta.

      ¡Un abrazo meteorólogo!

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    2. #Meprecipitodelavida, qué pedazo de comentario jaja
      Claro claro, pero aunque no seas una experta tienes más idea que la gente corriente, y eso ya es, cuando menos, para tomarlo en consideración.
      Me parece muy interesante la reflexión que haces. Cuando tenga la oportunidad, a ver si me acuerdo de hacerle el test a la gente que conozco de otras culturas, especialmente a los que manejan otro tipo de alfabetos.
      Y me gusta tu conclusión final, la verdad es que sí que se generó un buen ambiente y y nos sirvió para socializar entre nosotros y reírnos un rato jeje
      Gracias de nuevo por tu aportación ;)
      ¡Un saludo!

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  2. Marta, ¡me flipa cómo escribes! Has hecho aún más divertida la actividad (o el recuerdo que me queda de ella). Además, tu manera de enfocarlo al aprendizaje y uso de las lenguas, terreno mío también, es magnífica. ¡Gracias por esta reflexión!

    ¡Un saludo!

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    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias Nora!

      Me alegro un montón de que te haya gustado, pero sobre todo si mi reflexión te ha servido para profundizar. ¡Qué bonito es el lenguaje!

      ¡Un abrazo!

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  3. Me sumo a las felicitaciones y parabienes... ya no es tanto que los test acierten o no, cuanto que alguien se detenga a intentar conocerte dedicándote tiempo... creo que el tutor deberá ser un experto en tender continuamente puentes... ¡¡¡Mucho ánimo en todos los proyectos que inicies!!!

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